jueves, 9 de mayo de 2013

La vida y la muerte

Muchas veces no consigo entender la crueldad de ciertas personas. Son capaces de ver sufrir, abandonar y traicionar al resto de los seres vivos como si no significasen nada. Lo podemos ver en el gobierno y sería un claro ejemplo, pero yo quiero ir a casos más cercanos. Casos como que se muera un ser querido y poco más que te obliguen a olvidarle, a pensar que jamás ha poblado tu corazón.
No es fácil perder a alguien, y mucho menos por primera vez. No es fácil ver llegar a los familiares más lejanos y ver como dan palmaditas de ánimo para luego reunirse con las personas que hacia mucho que no veían y mantener conversaciones sobre la vida y el éxito. Pero quizás ese día sea el mejor para el que de verdad siente el duelo. Porque todos comprenden que hoy necesitas llorar a tu ser querido, todos son capaces de lamentarse y darte algún que otro consejo. Pero cuando el tiempo pasa y aún sigues llorando, te dirán que ya es hora de olvidarle  No entiendo esa crueldad. Porque llorarle es una forma de llevarlos cerca, de sentir la esencia y si bien podremos ser felices en su ausencia, esta claro que son realidades diferentes. Su ausencia nos deja un vacío dentro, un pequeño espacio que únicamente le pertenecía a esa persona. Podremos llenarnos de riquezas y podremos hartarnos a amar a las personas, pero ese espacio tendrá siempre un nombre y un apellido. Podremos volver a coger la rutina esperando así volver a sentir ese vacío completo, pero ese vacío jamás se completará. Habrán situaciones y personas que siempre empujan hacia arriba que te hacen recobrar la fuerza. Pero es fuerza para entender que se ha ido, que ya no está y que por supuesto, no va a volver. Comprender que ahora es otra realidad y tener la fuerza para aceptarla tal cual es. Es imposible creer que podremos pintar una realidad diferente y que todo vuelva a ser como antes, ya no está y eso lo cambia todo. 
Yo quiero seguir recordándolo y que de vez en cuando suelte una lágrima, que nadie se interponga en ese sentimiento. Quiero sentir que dentro de mí hay un pequeño vacío que le pertenece y sentir que ahí adentro sigue vivo. Aunque ya jamás esté, aunque no vuelva, quiero tenerlo cerca mía. Nunca he dejado de sonreír pero eso no significa que no lo eche de menos en cualquier instante y que, por lo tanto, a veces derrame una lágrima por él. Porque es importante para mi vida recordarle, llevarle conmigo en el corazón y llorarle cuando me apetezca. Es una pequeña manera de recordarle, esté donde esté, que aún sigue vivo en mi memoria y en mi corazón, y que ahí nunca va a morir. No quiero olvidarle  Aceptar que ya no está es algo inevitable, pero no quiero sentir que soy tonta cuando lo recuerdo y aún me duele. Me va a doler toda la vida que se haya ido. Solo hay que tener coraje para saber que se ha ido y que aunque duela no verle en este mundo, él vive dentro. Que más da el tiempo que pase, él se ha ido para siempre y siempre será importante para mi.

"Porque el desconsuelo también forma parte de la vida, y porque añorar a tus muertos es una manera de llevarlos contigo"

lunes, 18 de febrero de 2013

Carta a un ser querido

Buenas noches querido primo:

No sé donde te encontrarás esta noche, quizás estés mirando como te escribo esta carta desde el pestañeo de las estrellas o quizás seas un hueco más en esa preciosa Luna. Estés donde estés, hazme un favor, lee lo que quiero decirte.
Voy a empezar por el final. "TE QUIERO". No quiero que suene a despedida, yo nunca dejaré que entre nosotros ocurra semejante catástrofe, pero siento no haberlo dicho lo suficiente. Así que por favor, vuelve atrás y vuelve a leerlo, así hasta que se te quede guardado en el corazón. Te escribo para decir mil cosas y para llorarte mil veces. Sé que no es lo que deseas, no era tu estilo acabar llorando por las noches, pero tu eres un héroe. Estás en lo alto, lejos, pero aún siento tu esencia. Siento tu heroísmo.
La Real Academia Española dice que un héroe es un varón ilustre y famoso por sus hazañas y virtudes. Por eso eres para mi un héroe. Porque sabía cuando dolía, podía sentir el veneno en tu sangre, las náuseas, los dolores y los mareos, pero jamás falto ese chiste ingenioso cuando pasabas el umbral de mi casa. Jamás me negaste esa hermosa sonrisa, ni dejaste de revolverme el pelo como si fuera una pequeña joya frágil. Tu pequeña joya. Llevas años de lucha, pero esto no es una derrota, no siempre lo importante es ganar. Has caído, pero has caído como un valiente y estoy orgullosa de haber pertenecido a tu familia.
No quiero que pienses jamás que fuiste débil, solo tuviste un duro contrincante. Pero siempre fuiste valiente. Agarraste a la vida por el cuello y la obligaste a serte sincera. A pesar de la cruel noticia, jamás te faltó la sonrisa. Hermosa sonrisa. Sonrisa que nos iluminó cada día, que nos apoyo, nos dio aliento. Y desde aquí te pido que me la mandes, desde esa luz preciosa que entra por mi habitación, mándame fuerzas. Fuerzas para borrar cada momento que me amenaza en las esquinas, para poder borrar de mí tu última imagen. Déjame imaginarte sano de nuevo. Perdona que sea tan débil, perdona que me deje llevar por la pena que decida esconderme en los momentos bonitos, que no sepa agarrar la vida por el cuello. Discúlpame.
Sé que sabrás hacerlo, tu siempre has sabido perdonar. Viste como la mujer de tu vida se alejaba, y aceptaste sin rechistar una dura traición, pero nunca has dejado de amarlos. Nunca te has permitido el lujo de abandonarte en un sillón, a ver la vida pasar ante tus ojos. Jamás. Tú siempre has bailado a su lado, la has enamorado, la has llevado de la mano, cerca tuya. Has esperado el tiempo suficiente para que ella vuelva. Ves en sus ojos que nunca debió irse y ella lo sabe. Prometo que estaremos cerca de ella. Sé que no deseas otra cosa. Y cerca de tus hijos. Porque siempre los has amado. Da igual los fallos que hayan cometido, todo estaba justificado, para ti todo se justificaba con esa dulce palabra "amor". Para ti siempre fue tan fácil. Eres increíble. Eres ese tipo de personas que solo pasan una vez en la vida. Eres un diamante en bruto. Por eso, prometo no olvidarte jamás.
Sé que todos y cada uno de tu extensa familia se va a acordar toda la vida de tus hazañas y tus virtudes. De tus innumerables chistes, de tu hiperactividad, de ese roscón de reyes enorme, porque para tu familia "lo más grande". Y sé que jamás te olvidarán por ese enorme corazón que hasta hace poco latía dentro. Nos faltaron miles de cosas por hacer. Me faltó volver a verla vestida de blanco y volver a ver el brillo en tu mirada. Pero a veces la muerte resulta apacible cuando la vida se vuelve difícil. Perdóname por esto también. Resulta tan difícil decirlo. ¡Pero es que me revienta!A penas unos días estabas mejorando, recobrabas el sentido, volvías a mirar a la gente. ¡¿POR QUÉ?! Porque debió cogerme tan desprevenida. Pero, ¿a caso algún día habría estado preparada para perderte?
La vida te dio un respiro, te dejó coger aire y luego te dejo descansar. Aquí acaba tu lucha y empieza la de otra persona. Cuidaré de cada recuerdo, lo prometo. Mándame un enorme abrazo desde dónde quiera que estés y dame fuerzas. Nunca y quiero que lo leas bien NUNCA habrás muerto para nosotros. Un hombre nunca muere si se le recuerda para siempre. Te prometo que seguirás vivo, muy muy dentro de todos nosotros.
Me gustaría quedarme aquí hablando toda la noche contigo. Contarte mis pequeñas hazañas en un instituto, las gracias de mis amigas, el olor a comida recién hecha y el deporte que he practicado hoy. Me gustaría tenerte arropado entre mis brazos y contarte que te echo de menos. Explicarte mil cosas de mi vida, pero el tiempo es escaso, se me agota. Prometo escribir cada día algo que me gustaría que supieses, por favor, léeme  Necesito saber que aunque no te tenga físicamente el tiempo aún no se ha acabado del todo. Permite que como despedida deje caer una lágrima en tu nombre, sé que no te gustaría, tu preferías verme sonreír, pero no puedo evitarlo. Prometo sonreír el resto de mi vida, solo para que si desde algún lugar puedes verme, me veas como siempre fuiste tú.
Antes de irme, quiero dar fuerza a todos aquellos, que como tú han o están luchando contra esa dura enfermedad llamada cáncer y para recordarles que hay que llegar hasta el final, no dejarse vencer. Fuerza mucha fuerza, desde el cielo mi querido primo les dará una dulce sonrisa y con ella mil ánimos para seguir intentándolo.
Grande. Mi héroe.
"TE QUIERO"